La iniciativa parte de una premisa central: garantizar el derecho a una educación inclusiva no depende únicamente de reconocer derechos en las leyes, sino también de brindar a las escuelas las herramientas necesarias para identificar, comprender y acompañar a los alumnos que presentan formas diferentes de aprender.
Para alcanzar ese objetivo, el proyecto se estructura sobre tres pilares fundamentales: la capacitación obligatoria y permanente de los docentes, la incorporación de docentes especiales en todas las escuelas y la implementación de un sistema de detección temprana mediante evaluaciones psicopedagógicas obligatorias al ingreso de la escolaridad primaria.
Uno de los aspectos más destacados de la propuesta es la creación de un programa de formación obligatoria para docentes de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial. Según el proyecto, las capacitaciones deberán ser permanentes, actualizadas y certificadas oficialmente, otorgando además puntaje docente.
La iniciativa sostiene que muchos educadores enfrentan diariamente situaciones vinculadas a trastornos del aprendizaje sin contar con herramientas suficientes para abordarlas. En este sentido, la propuesta busca brindar conocimientos específicos sobre Dislexia, TDAH y otras neurodivergencias, así como estrategias pedagógicas que permitan adaptar las prácticas educativas a las necesidades particulares de cada estudiante.
Lejos de plantear una mayor carga para los docentes, el proyecto considera que la capacitación constituye una herramienta para fortalecer su tarea cotidiana y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje dentro de las aulas.
Otro de los puntos centrales es la incorporación progresiva de docentes especiales en todas las escuelas públicas y privadas de la provincia. La propuesta establece que, en un plazo máximo de dos años, cada institución educativa deberá contar con profesionales especializados que trabajen de manera articulada con los docentes de grado y los equipos de orientación escolar.
El objetivo es que estos profesionales puedan acompañar de forma permanente los procesos educativos, colaborar en la elaboración de estrategias inclusivas y brindar apoyo específico a los estudiantes que presentan dificultades en el aprendizaje.
La iniciativa también contempla la realización de jornadas institucionales de sensibilización y capacitación destinadas a toda la comunidad educativa, con el propósito de promover una cultura escolar basada en el respeto por la diversidad y la inclusión.
Quizás el aspecto más innovador del proyecto sea la creación de un test psicopedagógico obligatorio para todos los alumnos que ingresen a primer grado en la provincia de Santa Fe. La medida apunta a detectar tempranamente posibles dificultades del aprendizaje o neurodivergencias, permitiendo intervenir antes de que estas situaciones afecten significativamente la trayectoria escolar de los niños.
Según los fundamentos de la iniciativa, la detección temprana constituye una de las herramientas más eficaces para mejorar las oportunidades educativas, ya que posibilita implementar estrategias de acompañamiento desde los primeros años de escolarización.
El proyecto también prevé la articulación entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud, universidades, colegios profesionales y organizaciones especializadas, con el fin de garantizar una implementación integral y sostenida en el tiempo.
El espíritu de la propuesta se apoya en la convicción de que la inclusión educativa debe pasar del plano teórico al práctico. Para ello, plantea la necesidad de revisar modelos pedagógicos tradicionales que muchas veces se basan en metodologías homogéneas y evaluaciones estandarizadas que no contemplan las diferentes formas de aprender.
La iniciativa sostiene que alumnos con Dislexia, TDAH u otras neurodivergencias poseen las capacidades necesarias para desarrollarse académicamente, pero requieren estrategias específicas que permitan potenciar sus fortalezas y reducir las barreras que dificultan su aprendizaje.
En este contexto, el proyecto promueve una mirada centrada en la diversidad, entendiendo que las diferencias no deben ser consideradas un problema sino una característica propia de las personas que el sistema educativo debe reconocer y acompañar.
En definitiva, la propuesta presentada por Amalia Granata busca avanzar hacia un modelo educativo más inclusivo, donde la capacitación docente, el acompañamiento profesional y la detección temprana se conviertan en herramientas concretas para garantizar igualdad de oportunidades. Su objetivo final es que ningún alumno quede rezagado por falta de comprensión de sus necesidades específicas y que las escuelas cuenten con los recursos necesarios para acompañar de manera efectiva las distintas formas de aprender presentes en las aulas santafesinas.
PROYECTO DE LEY: dl5931926

La iniciativa toma como referencia el trabajo impulsado en Andalucía, donde la Junta de Andalucía y Atenxia pusieron en marcha un programa educativo piloto en la provincia de Granada destinado a mejorar la inclusión escolar y el acompañamiento de alumnos con neurodivergencias.
En ese marco, Amalia Granata viajó a España para reunirse con directivos, especialistas y responsables del desarrollo de la plataforma, con el objetivo de avanzar en la posibilidad de implementar el sistema en Argentina.
“Hoy miles de chicos quedan relegados del sistema educativo porque no existen herramientas adecuadas para acompañarlos. La tecnología puede utilizarse no solamente para entretener, sino también para integrar y dar oportunidades”, expresó la legisladora santafesina y presidente de la Fundación Somos Vida.
Amalia Granata reveló además que el proyecto nace a partir de su propia experiencia familiar, luego del diagnóstico de TDAH y dislexia de su hijo menor. Según explicó públicamente, fue a través de ese recorrido que conoció el trabajo desarrollado por Atenxia en España y comenzó a establecer contactos con sus responsables.
El objetivo es acercar soluciones concretas a escuelas, docentes y familias, brindando herramientas digitales que permitan detectar dificultades de aprendizaje de manera temprana y acompañar el desarrollo educativo de los niños.
“La realidad es que muchas familias no cuentan con recursos para afrontar tratamientos, acompañantes terapéuticos o apoyo especializado. Queremos que estas herramientas lleguen también a quienes hoy están completamente desprotegidos”, sostuvo Amalia Granata.
La experiencia española contempla programas de intervención tecnológica y educativa en instituciones escolares, incorporando recursos adaptados para mejorar la concentración, la lectoescritura y los procesos de aprendizaje de niños con TDAH, dislexia y otras neurodivergencias.
Amalia Granata se encuentra en tratativas para generar vínculos institucionales y respaldo político para que iniciativas de este tipo puedan ser aplicadas tanto en escuelas públicas como privadas de Argentina.
“Esto no es un tema ideológico ni económico; es una cuestión de empatía y de inclusión. No podemos seguir mirando para otro lado mientras miles de chicos quedan afuera del sistema”, concluyó.
Las reuniones en Granada -España-, incluyeron encuentros con responsables técnicos de Atenxia y referentes educativos que participaron de las experiencias implementadas en Andalucía.